La ofrenda. Capítulo 2.


Otros objetos, opcionales para rememorar y ofrendar a los fieles difuntos

1. Retrato. El retrato del difunto o difuntos que nos visitarán la noche del 2 de noviembre, en algunos sitios se dice que éste debe quedar escondido, de manera que sólo pueda verse con un espejo, para dar a entender que al ser querido se le puede ver pero ya no existe.

2. Ánimas del purgatorio. Una imagen de éstas para obtener la libertad del alma de nuestro difunto, por si acaso se encontrara en ese lugar; para ayudarlo a salir también puede servir una cruz pequeña hecha con ceniza.

3. Imágenes de santos. Para que sirvan como mediadores entre muertos y vivos.

Ofrenda en honor a Jorge Rosano. Familia Rosano.

4. Alimentos. Se sirven los preferidos del difunto, manzanas que representan la sangre y la amabilidad, calabaza en dulce de tacha, mole con pollo, gallina o guajolote, barbacoa y consomé.  La buena comida tiene por objeto deleitar al ánima que nos visita.

5. Chocolate de agua. La tradición prehispánica dice que los invitados tomaban chocolate preparado con el agua que usaba el difunto para bañarse (figuradamente), de manera que los visitantes se impregnaban de la esencia del difunto.

6. Calaveras de azúcar. Las calaveras medianas son alusión a la muerte siempre presente, las calaveras chicas son dedicadas a la Santísima Trinidad y la grande al Padre Eterno.

7. Aguamanil. Se puede colocar junto con jabón y toalla por si el ánima necesita lavarse las manos después del largo viaje.

8. Licor. Es para que recuerde los grandes acontecimientos agradables durante su vida y se decida a visitarnos.  Se pone la bebida que más gustaba al difunto.

9. Cruz de ceniza. Sirve para que al llegar el ánima hasta el altar, pueda expiar sus culpas pendientes.

10. Papel picado. Sirve para adornar el altar junto con telas de seda y satín donde descansan también figuras de barro, incensario o ropa limpia para recibir a las ánimas.

Los elementos pueden variar según la región geográfica donde se coloca la ofrenda y aprovechando los recursos locales, la flora y fauna del lugar, pero lo que es permanente es que la ofrenda es el tributo a los difuntos, a su vida, donde ellos fungen como actores etéreos que llegan a beber, comer, descansar y convivir con sus deudos y al final de su día son la exhalación de un efímero viaje.

Consulta la información completa:

La ofrenda. Capítulo 1.
La ofrenda. Capítulo 2.
 

Ofrenda de Muertos. Jorge Rosano.

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