La tradición de Día de Muertos. Día 31 de octubre. Los angelitos.


El 7 de noviembre de 2003, la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, la Ciencia y la Educación (UNESCO) distinguió a la festividad de Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad al considerar que es “…una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país”

Recibimiento

Todo comienza a prepararse desde el mes de octubre, pensando cómo recibir a sus muertos este año pues debe ser con alegría, por eso, desde los últimos días de octubre la calle y la casa se barren. Hay que limpiar y airear, todo debe lucir impecable.

Un brochazo de pintura para los muros, para el portón, estamos de fiesta; ya vienen nuestros muertos y deben encontrarnos bien.

Ya para antes del medio día todo debe estar listo, no debe faltar ningún detalle en el altar de muertos.  En lo alto de las viviendas no debe faltar el distintivo de la familia, para que los difuntos no se equivoquen de casa; puede ser un madero alto con una estrella, un barrilito o una cruz, siempre con una vela para que alumbren el camino.  Aunque hoy en día se prenden fogatas, antes eran faroles con velas en su interior.

¡Ahí vienen los angelitos!

Son las 12 del día del 31 de octubre y ya vienen los difuntitos, los niños que al morir son los ángeles que sirven de intermediarios ante Dios para escuchar los ruegos de la familia.  En su casa, a los muertitos ya les espera una ofrenda con frutas, tamales, atole, dulces tradicionales y juguetes para que se entretengan.

Uno sabe a cuántos niños se les dedica la ofrenda por el número de velas pequeñas.  A diferencia del altar de adultos, se les adorna con gladiolas, alhelíes, nube y uno que cempasúchil (o cempoalxóchitl).

Tras las campanadas de “la venida de los niños”, se abren de par en par las puertas de las casas, toman un sahumerio con copal e incienso para llenar de fragancia el aire y para recibir a los difuntitos. Por la tarde, les vuelven a ofrecer el pan y el chocolate caliente.

Las ánimas de los angelitos sólo permanecerán 24 horas, hasta el medio día del primero de noviembre, hora en que llegarán las ánimas de los adultos; así los niños difuntitos se van con sus rostros felices, mientras que los adultos irán buscando la luz de la casa que los espera.

 

Conoce la celebración día por día
La tradición de Día de Muertos. Día 31 de octubre. Los angelitos.
La tradición de Día de Muertos. Día 1 de noviembre. Las ánimas.
La tradición de Día de Muertos. Día 2 de noviembre. La velación.
La tradición de Día de Muertos. Día 3 de noviembre. El final de un ritual.

 

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3 thoughts on “La tradición de Día de Muertos. Día 31 de octubre. Los angelitos.

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